














Básicamente mi vida se resume en tres cosas: buena música, mi cámara y mi perro.
Desde que tengo mi Canon T100, me di cuenta de que lo mío es capturar momentos reales. No me gusta mucho lo posado; prefiero andar cazando luces y ángulos por mi cuenta.
Es una cámara sencilla, pero me ha enseñado que lo que importa es el ojo y la historia que quieres contar.
Mi perro Chocoo es mi modelo favorito y el protagonista de mis experimentos visuales.
Casi siempre me vas a encontrar editando fotos con Humbe de fondo. Su estética influye mucho en mí.